A menudo solemos soñar despiertos...sin darnos cuenta, nuestra mente deja de prestar atención al mundo, y divaga sobre lo que nos preocupa, sobre lo que anhelamos, sobre lo que tememos...
Momentos tan cotidianos como viajar mirando por la ventanilla, lavarte los dientes mirándote fijamente en el espejo, quedarte inmóvil bajo el agua de la ducha, con los brazos quietos y los ojos cerrados.
Tan sólo oyes el ruido de tu interior, el ruido de tu alma, el ruido de aquello que no has podido escuchar antes por no pararte. Por no estar a solas contigo.
Hoy, miraba por la ventana, y no veía el campo,no veía la carretera, sólo soñaba....he soñado que no estabas. Que te habías ido.
Mi corazón...Ni siquiera ha podido soportar pensarlo.
Te necesito tanto...
No te vayas nunca.
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