Todos y cada uno de nosotros nos hemos preguntado alguna vez si alguien al que hemos visto meter la pata, o a nuestro juicio, actuar con bastante imbecilidad, es tonto.
La típica frase para manifestar esta duda es : Pero, ¿éste es tonto?
No obstante, nuestra manera de ver a los demás tal vez cambiase un poco, si nos diésemos cuenta de que el tonto, no sabe que es tonto. ¿O alguna vez habéis oído a alguien autoproclamarse idiota?
Y si, el mundo, está lleno de ellos, creedme. El único problema es que aún no lo saben.
El día en que se den cuenta, cambiarán.
¿O no recordáis aquellos tiempos, en los que también erais unos idiotas? No recuerdas con cariño, momentos de tu vida y dices : Madre mía, que tonto era!
Eso nos ha pasado a todos.
No te indignes con el tonto, sólo, dale tiempo.
0 comentarios:
Publicar un comentario